En nuestro centro educativo, entendemos la iniciación cristiana no sólo como un proceso de aprendizaje de contenidos, sino como un despertar del alma.
Cuando nuestros chicos se preparan para recibir el Bautismo o la Primera Comunión, no sólo están aprendiendo conceptos; están comenzando una amistad para toda la vida con Jesús.
La Via Pulchritudinis: Descubrir a Dios a través de lo Bello
Este año, queremos compartir con vosotros un pilar fundamental de nuestra formación: la vía de la belleza (o Via Pulchritudinis). Estamos convencidos de que el arte y la belleza son lenguajes privilegiados que permiten a los niños «tocar» el misterio de Dios de una forma que las palabras, a veces, no alcanzan a explicar.
¿Cómo aterrizamos esta propuesta en el día a día de nuestros alumnos?
- El Arte como Catequesis: Utilizamos iconos, pinturas y música sacra no como adornos, sino como ventanas al cielo. Los chicos aprenden a contemplar una imagen y a descubrir en ella la bondad y la verdad de Dios. El estar a diario en las dos catedrales nos ayuda enormemente.